Alemania está avanzando hacia un modelo de facturación totalmente digital, con obligaciones que afectarán tanto a las transacciones entre empresas (B2B), como entre empresas y la administración pública (B2G). La normativa de facturación electrónica está supervisada por el Ministerio Federal de Hacienda alemán (BMF).
Las transacciones entre empresas y consumidores (B2C) no se encuentran afectadas por este mandato nacional. Además, por ahora, las operaciones transfronterizas/intra-UE no están cubiertas (sin perjuicio de los requisitos futuros de ViDA).
Facturación electrónica para la administración pública alemana
En el ámbito público, Alemania utiliza un sistema centralizado, donde todas las administraciones reciben facturas electrónicas mediante infraestructuras estandarizadas.
El Bund (nivel federal) y muchas entidades públicas reciben e-facturas mediante plataformas como ZRE/OZG-RE y/o a través de Peppol, mientras que en los Länder (estados federados) existen portales/canales que pueden variar por administración.
Los formatos aceptados son XRechnung, Peppol BIS (a través de Peppol) y, en ciertos casos, ZUGFeRD.
El uso de facturación electrónica es obligatorio en todas las operaciones B2G.
Modelo B2B alemán: cómo funciona la facturación electrónica
La obligación en las transacciones B2B se aplica, en general, a operaciones entre empresarios “inländische”, es decir, empresas con sede, dirección o establecimiento en Alemania. Existen algunas excepciones, como determinados billetes que actúan como factura, las facturas de pequeño importe y ciertas operaciones exentas.
En este caso, el sistema de validación se basa en un enfoque post-audit, que consiste en:
- Las facturas no pasan por una plataforma del gobierno antes de enviarse.
- No existe una validación automática previa, cada empresa es responsable de emitir y recibir facturas válidas.
- La documentación debe mantenerse íntegra, auténtica y legible para posibles verificaciones futuras.
- La administración puede realizar auditorías posteriores para comprobar que las facturas cumplen los requisitos.
Este modelo permite flexibilidad, pero también implica que las empresas deben contar con:
- Sistemas capaces de emitir y recibir formatos estructurados conforme a EN 16931.
- Procesos internos sólidos para garantizar la calidad documental.
- Métodos de archivo seguro para poder demostrar cumplimiento en caso de revisión.
En resumen, no hay validación del estatal al momento del envío, sino que el cumplimiento depende totalmente de la empresa.
Calendario de la factura electrónica en Alemania
El cronograma previsto para la entrada en vigor de la factura electrónica es el siguiente:

A partir del 01/01/2025 – Ya en vigor.
Las empresas deben poder recibir facturas electrónicas estructuradas (EN 16931). Los proveedores pueden seguir enviando papel o PDFs solo si el receptor está de acuerdo, mientras que para emitir facturas electronicas no se requiere consentimiento del receptor.
A partir del 01/01/2027 – Empresas con facturación superior a 800.000€.
Las empresas que superen los 800.000€ de facturación tendrán la obligación de emitir facturas electrónicas estructuradas. Las facturas emitidas mediante intercambio directo sistema a sistema seguirán siendo válidas siempre que cumplan el estándar y exista acuerdo entre las partes.
Hasta el 31/12/2027 – Empresas con una facturación anual de 800.000€ o inferior.
Estas empresas pueden seguir utilizando “sonstige Rechnungen” (PDF no estructurado) hasta esa fecha. En la práctica, 2027 seguirá siendo un año transitorio para ellas.
A partir del 01/01/2028 – Todas las empresas.
La obligación se extiende a todas las empresas, independientemente de su tamaño. Esto implica el fin del papel y del PDF no estructurado, así como la emisión obligatoria de facturas electrónicas estructuradas.
Hacia 2030.
Alemania introducirá un sistema de reporting electrónico transaccional, alineado con la iniciativa europea ViDA.










