El gobierno del Reino Unido anunció en noviembre de 2025 la implementación de la facturación electrónica obligatoria a partir de abril de 2029. La nueva normativa exigirá que todas las facturas B2B y B2G con IVA se emitan en un formato electrónico específico, de acuerdo con la hoja de ruta de implementación que se espera publicar junto con el presupuesto del Reino Unido 2026, tras la consulta con las partes interesadas.
El anuncio fue acompañado de los resultados de una consulta gubernamental que encuestó a 342 empresas, representantes e individuos sobre la promoción de la facturación electrónica en las empresas y el sector público del Reino Unido. Los resultados mostraron que, aunque la facturación electrónica ha estado disponible en el Reino Unido durante años, la adopción por parte de las empresas sigue siendo muy baja.
Próximos pasos
Aunque las fechas de implementación y los requisitos aún están pendientes de publicación por parte del gobierno británico, las empresas pueden estudiar los resultados de la consulta, que sin duda influirán en las decisiones que tomen las autoridades fiscales.
Los resultados de la primera consulta mostraron que los encuestados apoyaron la normativa de facturación electrónica obligatoria para aumentar la adopción general. Además, los participantes demostraron conocer los beneficios de la facturación electrónica, como mayor eficiencia, pagos más rápidos, ahorro de costes y reducción del fraude.
Un punto importante a destacar fue que las pequeñas y medianas empresas mencionaron la necesidad de soluciones asequibles y fáciles de usar. Asimismo, la mayoría de los encuestados se mostró a favor de un modelo descentralizado, ya que ofrece a las empresas más flexibilidad para elegir sus proveedores de software preferidos. En este sentido, existe la posibilidad de que el modelo PEPPOL, ya utilizado por el sector público británico, sea un firme candidato como opción final.










