Portugal, al igual que el resto de países de la Unión Europea, está cada vez más cerca de implementar la obligatoriedad en la emisión de la factura electrónica en el entorno B2G. Sin embargo, el gobierno portugués ha tenido que reformar su ley para modificar la entrada en vigor de la obligatoriedad en el uso de la factura electrónica.

Cambios en la legislación

Tras la aprobación del Decreto 123/2018, el escenario en Portugal queda de la siguiente manera:

  • Administración pública: el 18 de abril del 2019 todas las administraciones estatales deben estar preparadas para recibir y procesar facturas electrónicas. El gobierno portugués lo hará a través del formato europeo estándar. Al cabo de un año, concretamente el 18 de abril del 2020, la obligatoriedad se extenderá a las administraciones locales.
  • Sector privado: una vez las administraciones estén preparadas para procesar las facturas electrónicas, será el turno del sector privado. A partir del 18 de abril de 2020, las grandes empresas estarán obligadas a enviar facturas electrónicas a las administraciones públicas. El 1 de enero del 2021 esta obligatoriedad se extenderá a pequeñas y medianas empresas.

Por lo tanto, a partir del 1 de enero del 2021 la emisión de facturas electrónicas en el entorno B2G será obligatoria en Portugal.

Tendencia en Europa

Portugal se une, así, al conjunto de países europeos que ya se están preparando para cumplir la directiva europea 2014/55/UE que obliga a las administraciones públicas a estar preparadas para recibir y procesar facturas electrónicas a partir del 18 de abril del 2019.

La tendencia europea a implementar la factura electrónica la encabeza Italia, que justo este año implementará la obligatoriedad en el uso de la factura electrónica en todos los niveles (desde los gobiernos hasta los usuarios finales, pasando por el sector privado). Portugal se unirá a otros países como España, Noruega y Finlandia que ya hace años que utilizan este documento electrónico en el ámbito público.