Actualmente, la industria turística es una de las más importantes del mundo. Según la OMT (Organización Mundial del Turismo), el turismo ha crecido un 4% anual durante ocho años consecutivos, siendo el tercer mayor sector a nivel mundial. En el año 2017, el turismo internacional registró 1.340 mil millones de dólares. Solo en España, segundo país con más ingresos por el turismo en el año 2017, la cifra llegaba a los 68 mil millones de dólares.

Aunque el volumen de la industria no ha parado de crecer, muchos de los procesos diarios administrativos de las empresas del sector se han quedado obsoletos. Un ejemplo lo podíamos ver en la gestión de los procesos de facturación, en la que los procesos manuales y de reconciliación dificultaban el trabajo y alteraban los flujos de caja y donde, hoy en día, la facturación electrónica ha digitalizado y optimizado el sistema.

Actualmente, uno de los principales puntos débiles de la industria lo encontramos en los pagos electrónicos B2B, donde no existe un canal de pago específico para las necesidades del sector que aporte innovación, agilidad y seguridad. Además, la multitud de actores implicados dificulta la creación de un flujo de caja seguro y sin interrupciones.

Métodos de pago B2B y sus flaquezas

Éstos son algunos de los puntos débiles de los procesos de pago entre empresas que actualmente se observan en la industria turística:

  • Transmisión de tarjetas de crédito a través de medios obsoletos, como el fax. Esto comporta un incremento de los procesos manuales, posibles errores de conexión y el no cumplimiento de las normas de seguridad PCI.
  • Costes administrativos: muchas tarjetas son procesadas manualmente, incrementando las posibilidades de errores manuales y disputas.
  • Comisiones: las tarjetas de crédito pueden comportar comisiones de procesamientos de entre el 2-3%, comisiones de conversión o comisiones internacionales.
  • Incidencias a la hora de cobrar una tarjeta de crédito: olvidarse o cargar cantidades erróneas pueden representar hasta un 2% de pérdidas en algunas ocasiones.
  • Costes adicionales ad-hoc: costes administrativos inesperados por procesar ciertas tarjetas de crédito, que pueden disparar la comisión final hasta un 10%.
  • Billback: retorno o anulaciones de facturas que afectan al flujo de caja de las empresas.
  • Oferta de divisas limitada: los emisores de tarjetas de crédito suelen tener un número muy limitado de divisas que comportan comisiones extras de conversión o internacionales para el receptor.

Teniendo en cuenta esta situación, HEDNA, con la participación de Voxel Group y más de 50 empresas del sector, han creado la OPA (Open Payment Alliance), con el objetivo de instaurar un estándar de pago que optimice los procesos y métodos de pago entre empresas de la industria turística y así optimizar el flujo de caja del sector.

En Voxel Group llevamos 20 años desarrollando soluciones tecnológicas para simplificar, automatizar y digitalizar los procesos de back office y, con esta alianza, queremos contribuir en la creación de un sistema innovador que ayude a cerrar el ciclo de pago de nuestro stakeholders y la industria turística en general.