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    En repetidas ocasiones hemos escuchado que el futuro del mundo y el origen de cambios significativos está en la inversión en la educación de las personasy en la ampliación de su consciencia. Esta consciencia (entendida como la capacidad de comprender el mundo desde diferentes perspectivas y aumentar los modelos mentales con los que se toman decisiones), se va formando en la vida a través de experiencias que llevan a nuevos aprendizajes.

    Como ya tratamos en el anterior artículo, el desarrollo y el mayor nivel de consciencia de las personas no solo contribuyen al crecimiento individual, sino que también desempeñan un papel esencial en la promoción de un impacto positivo en la sociedad en su conjunto.

    A continuación, explicaremos cómo hemos llegado a estos conceptos en Voxel.

    El desarrollo de las personas y su consciencia como base fundamental

    La historia de Voxel está formada por sucesivos eventos de descubrimiento y de aprendizaje (de manera muy similar a lo que sucede a una persona, dado que una organización no deja de ser un conjunto de individuos que se relacionan). El hecho de que sus fundadores y su Comité de Dirección hayan vivido diversas experiencias de alta intensidad (aquellas de las que te hacen cuestionar tus principios y valores) les han hecho ganar cada vez mayor consciencia. Esto es un camino, por lo tanto, la “organización” va evolucionando contínuamente.

    Ser una empresa rentable y que a la vez la gente esté a gusto en ella no sólo es compatible, si no que es mucho mejor. De hecho, es indisoluble, no se puede separar la parte profesional de la humana.

    Uno de estos hechos tuvo lugar durante la pandemia (un momento de crisis que se torna en oportunidad de invertir para quien dispone de la capacidad financiera para hacerlo) en el cual Voxel recibió diversas propuestas de inversión, una de ellas por una cuantía tan alta que permitiría jubilarse cómodamente a sus fundadores. Sin embargo, llegaron a la conclusión de que no querían contraer responsabilidades financieras con terceros (por el riesgo de cambiar el tipo de decisiones que hacían en la organización). Consecuencia de ello, se propició un momento de reflexión profunda en la que se dieron cuenta de que ellos eran felices con la esencia de esa organización, en la que habían crecido y se habían desarrollado.

    Tal sentimiento también era compartido por sus colaboradores: Voxel había sido reconocida como “Great Place To Work” durante dos años consecutivos, lo cual reforzaba el concepto de que ser una organización rentable y que a la vez la gente esté a gusto en ella, no sólo es compatible sino que es mucho mejor, como demuestran diversos estudios2.  De hecho, no se puede separar la parte humana de la profesional, son algo indisoluble. No tiene sentido decirle a una persona que sus problemas se queden “fuera de la puerta de la empresa”, porque eso va a tener implicaciones no solo en el corto plazo sino también en el largo (no solo para la persona, ¡si no también para la empresa!).

    Parte de esa reflexión era que ellos no iban a “trabajar”. El concepto de “trabajo” era demasiado transaccional (una persona recibe un salario a cambio de su tiempo y esfuerzo), lo cual no iba muy alineado con los motivadores intrínsecos de las personas (autonomía, aprendizaje y propósito)3 ni con los más extrínsecos (reconocimiento y conexión social). Así pues, había que trascender esto: el anterior propósito de querer inspirar a otras empresas para “crear tejido empresarial sano” y ser “Best Place To Work” tenía que cambiar hacia crear organizaciones donde sus colaboradores también pueden encontrar alineamiento con un propósito personal.

    Todo el mundo tiene derecho a ser feliz, y el desarrollo personal es uno de los factores clave

    Empezaron a consolidarse ideas clave como que todo el mundo tiene derecho a ser feliz y que uno de los factores para llegar a ello consistía en seguir fomentando el desarrollo de los individuos más allá del ámbito profesional, especialmente a nivel personal – interior. Este segundo nivel, el cual comienza por el autoconocimiento (descubrimiento de las propias fortalezas, debilidades, emociones, necesidades, motivaciones, etc.), permite evolucionar, tomar mejores decisiones hacia el exterior y también ganar empatía hacia los demás para mejorar las relaciones.

    Por ello, los fundadores de Voxel y su Comité de Dirección decidieron que querían ir más allá de que sólo sus colaboradores fuesen más felices y establecieron como su propósito superior el inspirar a otras empresas para que también sean lugares donde la gente se pueda desarrollar (“Great Places To Grow”) y ser más feliz.

    El siguiente diagrama refleja como la ampliación de la consciencia y cuidar la felicidad de los individuos dentro de las empresas puede promover, a su vez, una sociedad más consciente y feliz.

    El siguiente diagrama integra todos los conceptos y los dos círculos virtuosos (el más “instrumental” y el del propósito superior).

    En Voxel no hemos descubierto nada excesivamente nuevo, sólo que dedicamos esfuerzo en ser coherentes y ponerlo en práctica (incluso en condiciones de fuerte estrés económico, como fue el período de pandemia4 ). Procuramos actuar con honestidad, sabiendo que todavía nos queda mucho camino por recorrer, sabiendo que tenemos que ir aprendiendo y explorando en muchos ámbitos (como ha sido hasta ahora) y con el propósito genuino de seguir desarrollando nuestra organización e inspirar a otros, porque eso repercutirá en un tejido empresarial más sano y una mejor sociedad.

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    1Nelson Mandela – “La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”.
    2Warwick University – Happiness and Productivity
    3Daniel Pink – Drive
    4Josep Mº Coll, Jordi del Bas (EADA) – Del liderazgo por valores al impacto holístico – Cómo pueden hacer las empresas un mundo más feliz.